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Centro de Estudios Tributarios de la Universidad de Chile

gonzalo polanco

Estimados lectores,

En esta cuadragésima novena edición del Reporte Tributario, Nº49 mayo/2014, hemos decidido tocar un tema que normalmente se encuentra en el debate público por la incidencia en el presupuesto de todos aquellos que usan vehículos: el impuesto específico a los combustibles.

La existencia y definición de este impuesto ha sido objeto de múltiples críticas. Desde la década de los noventa la discusión sobre la forma para paliar las constantes variaciones en el precio de los combustibles ha ido de la mano con aquella que subraya la injerencia que tienen los impuestos en la determinación final de los precios. Sin ir más lejos, el gobierno ha anunciado que se encuentra estudiando alguna alternativa al “Sistema de Protección al Contribuyente ante las Variaciones en los Precios Internacionales de los Combustibles” (SIPCO) que rige desde el año 2011. Es probable que este estudio también se ligue con una nueva discusión sobre la aplicación del impuesto a los combustibles.

Por esta razón, creemos que es necesario que los profesionales del área tributaria se interioricen sobre la operación de un sistema que normalmente es desconocido.

Los invitamos a visitar www.cetuchile.cl, sitio en el que podrán encontrar publicaciones sobre diversos estudios tributarios, seminarios, apariciones en prensa de nuestros colaboradores e integrantes, análisis de jurisprudencia, historial de reportes tributarios, tesis para la obtención del grado de Magíster en Tributación de la Universidad de Chile, entre otras temáticas.

Invitamos asimismo a todos los lectores a interiorizarse detalladamente de las labores y actividades que desarrolla el Centro de Estudios Tributarios (CET UChile), a través del archivo adjunto denominado Tributación en la FEN (Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile).

Profesor Gonzalo Polanco Zamora
Director Ejecutivo del Centro de Estudios Tributarios
CET Universidad de Chile.

Introducción

El impuesto específico a los combustibles constituye una herramienta más de recaudación tributaria para el fisco, por la cual se gravan con el impuesto a algunos combustibles, principalmente a aquellos que se utilizan en actividades de transporte terrestre y en actividades productivas que los demanden.

Al respecto, es posible afirmar que además de constituir este impuesto una medida efectiva de recaudación tributaria, existe una importante asimetría en su aplicación y que influye fuertemente en los precios al cliente final, pues el componente fijo del impuesto a las gasolinas automotrices es cuatro veces mayor al que se aplica al diésel, y más aún, es posible acceder a un crédito fiscal por el uso de diésel cumpliendo los requisitos exigidos en el art. 7 de la Ley 18.502, el Decreto Supremo 311 ambos de 1986 del Ministerio de Hacienda y la Ley 19.761 de 2001. Para las gasolinas automotrices no existe crédito alguno susceptible de utilizar. El mecanismo de la aplicación de un componente variable que en el caso de resultar negativo, reduce el impuesto resultante, constituye un efecto mitigador en el alza de precios finales, sin embargo, se observa que su ocurrencia no es continua y que su resultado sobre la reducción de precios finales tiene un efecto marginal y que se tiende a mantener la asimetría del componente base de impuesto para las gasolinas y el diésel.

Se presentarán datos estadísticos del impuesto específico resultante desde el año 2011 al 2013, de la recaudación tributaria de este impuesto y un ejemplo práctico para un mejor entendimiento de la aplicación del impuesto y su influencia en la determinación de precios finales a los consumidores.




Juan Carlos Rebolledo Ruminot
Ingeniero Comercial, U. de Chile.
Magister en Planificación y Gestión Tributaria.

Normativa vigente y tipos de impuestos específicos a los combustibles

La ley 18.502 de 1986 estableció un impuesto específico a combustibles el cual se aplica al consumo de gasolinas automotrices, petróleo diésel, gas licuado de petróleo de consumo vehicular y gas natural comprimido de consumo vehicular. El objetivo de esta norma fue aplicar dichos tributos para financiar la reconstrucción de caminos y carreteras producto del terremoto de 1985.

Desde su establecimiento, se ha mantenido la aplicación de este impuesto específico, respecto del cual se han introducido algunas modificaciones legales, como la ley 20.493 de 2011 que permitió establecer un Sistema de Protección al Contribuyente (SIPCO) ante variaciones de precios en los combustibles, estableciendo una separación de este impuesto en un componente fijo y otro variable, de tal forma de mitigar los efectos de alzas de precios que afectan al consumidor final.

Por otra parte, además del impuesto específico a los combustibles, estos se afectan también con el Impuesto al Valor Agregado (IVA).

Al respecto, a continuación se describirán brevemente los impuestos específicos a los combustibles actualmente vigentes.

El impuesto específico actualmente se divide en dos componentes, uno fijo y otro variable que se muestran a continuación:

Componente Base:
- Gasolinas automotrices: 6,0 UTM por M3.
- Petróleo diésel: 1,5 UTM por M3.
- Gas licuado de petróleo: 1,4 UTM por M3.
- Gas natural comprimido: 1,93 UTM por 1.000 M3.

Componente variable:
Al componente “base” señalado anteriormente, se le sumará o restará un componente “variable” que se determina en base al mecanismo indicado en la Ley 20.493 de 2011. Esta norma indica que el referido componente se calcula considerando las diferencias entre los precios de paridad en la importación con los precios de referencia superior e inferior calculados a partir del precio de referencia intermedio,  lo cual se determina semanalmente a excepción del gas natural comprimido para el cual se consideran los precios del gas licuado de petróleo para uso vehicular1.

La determinación del componente variable es publicada semanalmente por  el Ministerio de Energía, mediante Decreto Supremo.

Por otra parte, otros combustibles que se utilizan actualmente en el país y que no están afectos al impuesto específico al combustible son:

1.- Combustible para aviación (Jet A1, AVGAS).
2.- Biodiesel.
3.- Bioetanol.

Al respecto, es preciso indicar que el Biodiesel y el Bioetanol son combustibles orgánicos que se utilizan en combinación con los combustibles derivados del petróleo tales como el diésel y gasolinas automotrices. Por su parte los combustibles Jet A1 y AVGAS son utilizados en la industria aeronáutica.

Estos combustibles no están afectos al impuesto específico a los combustibles, pero sí al Impuesto al Valor Agregado (IVA).


1 El gas natural comprimido de uso vehicular es un combustible alternativo a las gasolinas y el diésel y es utilizado en Chile por unos 6.500 vehículos livianos, entre taxis y colectivos. Fuente: http://www.agnchile.cl/gas-natural-vehicular/

 

Datos estadísticos

(i) Variaciones semanales Impuesto Específico a los Combustibles 2011-2013:

Año 2011:

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Año 2012:

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Año 2013:

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En el 2011 se observa que el componente variable resulta negativo en los meses de marzo, abril y mayo, lo cual generó una reducción del componente base del impuesto específico resultante en las gasolinas automotrices y el petróleo diésel. Esto tuvo un efecto mitigador sobre los precios finales de dichos combustibles. En los meses restantes el componente tuvo valor igual a cero, por lo que no tuvo efecto sobre el componente base.

En el 2012 se observa en los meses de febrero, marzo, abril, septiembre y octubre  una reducción del componente base del impuesto específico resultante en las gasolinas, el petróleo diésel,  el gas licuado de petróleo de consumo vehicular y gas natural comprimido de consumo vehicular, lo cual tuvo un efecto mitigador sobre los precios finales de estos combustibles. Por los meses de junio y diciembre, el componente variable fue positivo, por lo cual se adicionó al componente base, hecho que aumentó el precio final de estos combustibles. En los meses restantes el componente tuvo valor igual a cero, por lo que no tuvo efecto sobre el componente base.

En el 2013 se observa que el componente variable resulta negativo en los meses de febrero, marzo, julio, agosto y septiembre, lo cual generó una reducción del componente base del impuesto específico resultante en las gasolinas automotrices, el petróleo diésel, el gas licuado de petróleo de consumo vehicular y gas natural comprimido de consumo vehicular. Esto tuvo un efecto mitigador sobre los precios finales de dichos combustibles. En los meses restantes el componente tuvo valor igual a cero, por lo que no tuvo efecto sobre el componente base.

(ii) Ventas de combustibles 2008-2012:

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Fuente: www.cne.cl

(iii) Recaudación tributaria del impuesto específico a los combustibles

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Fuente: www.sii.cl

Ejemplo práctico

Una distribuidora de combustible realiza una venta de gasolina y diesel a un cliente final.

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Ahora bien, del ejemplo se puede observar el efecto del impuesto específico sobre el precio final del litro de combustible. Se revisa primero solamente el efecto del componente “base” de ambos productos, gasolina y diésel:

Componente Base:

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En efecto, la aplicación del componente base hace que el precio final aumente en un 40% por sobre el precio con IVA incluido para el caso de la gasolina, y en un 12% para el caso del diésel. Esta diferencia se explica debido a que el componente base de la gasolina es 6 UTM y el del diésel es sólo de 1,5 UTM.

Aquí se observa que para el caso de la gasolina el precio final $ 832 contiene $ 237 de impuesto específico y $ 95 de IVA, lo que significa que un 40% del precio corresponde a impuestos aplicados al precio original.

Para el caso del diésel, el precio final es de $535 el cual contiene $ 59 de impuesto específico y $76 de IVA, lo que significa que un 25% del precio corresponde a impuestos aplicados al precio original.

Luego, se observa con claridad el efecto significativo de aumento en el precio final tanto de la gasolina como del diésel que tiene la aplicación del impuesto específico, aunque el mayor efecto se observa en el precio final de la gasolina.

Ahora se considera tanto el componente “base” que es siempre positivo como el componente “variable”, que en este caso del ejemplo resultó ser negativo:

Componente Variable:

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En este caso, la aplicación del componente variable “negativo” sobre el componente base, hace que el precio final aumente en un 36% por sobre el precio con IVA para el caso de la gasolina, y en un 10% para el caso del diésel. La reducción en el precio final de la gasolina es de $ 22 por litro y en el diésel es de $ 14 por litro.

Es posible inferir que una reducción en el componente fijo del impuesto específico aplicado a la gasolina que es de 6 UTM; por ejemplo, al mismo nivel que el componente fijo del impuesto específico aplicado al diésel que es de 1,5 UTM, tendría como resultado una rebaja muy importante en el precio final de las gasolinas, lo cual en el ejemplo resultaría en una disminución desde $ 832 hacia un precio final de $ 654.-

Conclusiones

El impuesto específico a los combustibles tiene un efecto muy relevante sobre la determinación de los precios finales, con una mayor relevancia en el caso de las gasolinas.

Por su parte, se observa una gran asimetría en la aplicación del impuesto, pues el componente fijo para las gasolinas es 4 veces superior al del diésel y al del gas licuado de uso automotriz.

Ahora bien, considerando que alrededor de un 50% de la venta de combustible corresponde a diésel y que un 22% corresponde a gasolinas, en mi opinión es razonable considerar la alternativa de reducir el componente fijo del impuesto aplicado a las gasolinas hasta el mismo nivel del impuesto aplicado al diésel, con lo cual el precio final de las gasolinas aumenta pero de forma más acotada con respecto a la situación actual. Otro alcance es que el impuesto específico es traspasado directamente al precio final al consumidor de forma completa, es decir, no tiene tratamiento de crédito ni débito fiscal como el IVA en la cadena de distribución, por lo cual cualquier reducción va en beneficio directo al consumidor final.

Con respecto a la recaudación tributaria, a juicio del suscrito, se estima que no se verá significativamente afectada pues la mayoría de la recaudación del impuesto específico no proviene de la venta de gasolinas sino que del diésel y del resto de los combustibles a los cuales se aplica el impuesto específico.

Este reporte tuvo por objetivo entregar una mirada más actualizada del desarrollo que ha tenido el impuesto específico a los combustibles, en cuanto a las tendencias de sus componentes fijo y variable, junto con la información estadística de consumo en el país y la recaudación tributaria que ha generado, para entregarle al lector una visión más actualizada sobre este tema.

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