Ricardo Guerrero, colaborador del  Centro de Estudios Tributarios, Facultad de Economía y Negocios, Universidad de Chile, Diario Financiero

Uno de los cerebros de la reforma del 2014, plantea que integrar impuesto personal con el de las empresas “no es una preocupación para las Pyme”.

Ricardo Guerrero es considerado como uno de los “cerebros” de la reforma tributaria que aprobó el gobierno anterior. Primero como asesor del Ministerio de Hacienda y luego como coordinador de Política Tributaria de Teatinos 120.

El abogado mira hoy a la distancia el inminente inicio de una nueva discusión impositiva, a medida que se acerca el plazo para que el gobierno envíe al Congreso su propuesta de modernización al régimen tributario.

Desde Inglaterra, donde se encuentra estudiando un máster en Administración Pública en London School of Economics, el también colaborador del Centro de Estudios Tributarios (CET) de la Universidad de Chile, plantea sus matices respecto a la propuesta que prepara el Ejecutivo.

- ¿Cómo ha visto la discusión?

- Sería conveniente que el debate se enfocara en mejorar y perfeccionar el sistema tributario en su conjunto, y no centrarlo en la reintegración. No me parece adecuado centrar el debate en un sistema que tuvimos por más de 30 años y que se reemplazó por ser sumamente inequitativo, menos a tan poco andar del nuevo sistema. Por lo demás, tal como fue manifestado en los encuentros organizados en el Senado hace pocas semanas, la reintegración no es una preocupación para las Pyme.

Con esto, esperaría que el foco del debate se llevara a una discusión técnica sobre cómo reducir distorsiones y minimizar costos administrativos y de cumplimiento del actual sistema, especialmente para las Pyme, buscando cumplir las metas de recaudación y distribución de la carga tributaria.

- ¿Es lo más relevante la modernización del sistema, por sobre el ajuste en las tasas corporativas?

- La modernización del sistema puede ser una buena oportunidad para lograr lo señalado anteriormente. Aunque no conocemos el contenido del proyecto, siempre será importante avanzar hacia una modernización que permita que los contribuyentes podamos cumplir de mejor forma nuestras obligaciones tributarias y que el SII pueda fiscalizarlas eficiente y eficazmente.

La discusión de tasas corporativas es totalmente distinta y normalmente se centra en los objetivos de recaudación que se tengan en razón de los compromisos fiscales.

- Los empresarios han tomado como una bandera de batalla la reducción de los impuestos corporativos. ¿Dos puntos menos de impuesto hace alguna diferencia en términos de competitividad?

- La comparación de impuesto corporativo entre países no debe limitarse a la tasa: hay que analizar la tasa efectiva considerando los elementos de la base imponible y la estructura del impuesto (nuestro sistema es integrado).

Esto es lo que precisamente hace un estudio publicado hace un par de días por la OCDE, el que muestra cómo varían las tasas marginales y efectivas de los países, dependiendo el tipo de inversión que se haga y la fuente de financiamiento.
“Es positivo discutir de impuestos digitales”

- En Europa por estos días es un gran tema la tributación de la economía digital. ¿Qué modelo debe mirar Hacienda?

- Estoy de acuerdo con lo que está haciendo el gobierno de separar las discusiones. Una cosa es la regulación de ciertas actividades promovidas a través de plataformas tecnológicas, como el transporte de pasajeros, en la que existen consecuencias tributarias. Pero lo esencial no es la discusión sobre impuestos. Y otra es la discusión de la tributación de la economía digital.

En cuanto a esta última, será importante ver qué se propone: gravar el consumo y/o la renta que obtienen las plataformas, usuarios, etc, y determinar cómo se va a recaudar y fiscalizar.

Parecería adecuado tener la discusión sobre la aplicación de impuesto al consumo y ojalá centrarla en el IVA, teniendo en cuenta que en esta materia hay una mayor claridad en la discusión internacional, y que aplicar impuestos específicos podría tener efectos económicos no deseados.

En el caso del impuesto a la renta, aún no hay consenso entre los países sobre si el régimen tributario internacional vigente (compuesto por la normativa interna y los convenios internacionales) es capaz de hacerse cargo de los desafíos de la economía digital. Parecería prudente esperar a ver cómo avanza la discusión, considerando que esto no lo resolveremos solos.

Sea cual sea la propuesta del gobierno, el solo hecho de empezar a discutir este tema es positivo.

- ¿Qué temas deberían incluirse en la reforma y no ve hoy en el debate?

- El que hayamos centrado el debate en la reintegración ha implicado que no analicemos en profundidad medidas que eliminen distorsiones y simplifiquen el sistema, que beneficien la inversión, que se hagan cargo de externalidades negativas, que incentiven el desarrollo sostenible y las inversiones de impacto social.

Además de todo esto, se deben revisar los comentarios que nos ha hecho la OCDE en sus últimas evaluaciones, respecto a nuestra tributación a los bienes raíces e impuestos personales.


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