Gonzalo Polanco, Director  Centro de Estudios Tributarios, Facultad de Economía y Negocios, Universidad de Chile, Diario El Mercurio

Los buenos resultados se explican por mayor bancarización de los chilenos. Expertos valoran que la medida, enfocada en micro y pequeñas empresas, y en rubros como el comercio, restaurantes y hotelería, ha permitido reducir la brecha de evasión en el pago del IVA. ¿Paga con tarjeta de crédito o débito? Esta pregunta se repite al momento de cancelar su cuenta en el supermercado, la multitienda o en el restaurante. Y es que, con el aumento de la bancarización, son cada vez más los consumidores chilenos que ocupan el denominado "dinero plástico" para costear sus gastos.

Este incremento en la utilización de las tarjetas de crédito y débito no solo beneficia a los bancos -que cobran una comisión por su uso- y a los propios consumidores, que no se ven obligados a andar con dinero en efectivo, sino que también al fisco.

A partir de 2015, el Servicio de Impuestos Internos (SII) estableció que el voucher o comprobante emitido en las transacciones con estas tarjetas serviría como el comprobante tributario equivalente a la boleta de ventas y servicios. La medida, que se comenzó a aplicar en agosto de dicho año, buscaba reducir la brecha de evasión del IVA y, de acuerdo con la entidad, los resultados han sido positivos.

Según un estudio realizado por la subdirección de Gestión Estratégica y Estudios Tributarios del SII, el impacto de esta medida permitió al fisco recaudar en torno a US$ 100 millones anuales adicionales.

Para efectuar el informe, el Servicio tomó un universo de 37.305 empresas a las cuales les afectaba dicha resolución, comparando lo declarado por estas en 2016 respecto de lo que habrían declarado el mismo año en ausencia de la medida (lo que se denomina el escenario contrafactual). De acuerdo con el informe, el monto de las declaraciones de pago de IVA de estos contribuyentes aumentó, en promedio, en torno a 10%. De la misma forma, declararon un 7% más de documentos. En resumen, "la política del voucher como boleta incrementó tanto el monto como el número de los documentos declarados", reconoce el estudio.

Del total de contribuyentes analizados, el 93% corresponde a micro y pequeñas empresas -es decir, con ventas entre 0,01 UF y 25 mil UF-. En tanto, al desagregar por rubro económico, destacan Comercio (67%), y Restaurantes y Hotelería (17%).

El pago del IVA es la fuente más importante de financiamiento estatal -representa alrededor del 50% de los ingresos fiscales- y los US$ 100 millones adicionales representaron el 8% de los mayores ingresos en términos nominales (US$ 1.280 millones) por dicho gravamen en 2016.

Medida ayuda a reducir la evasión del IVA

El subdirector de Gestión Estratégica y Estudios Tributarios del SII, André Magnere, reconoce que el balance es "muy positivo" y que esperan seguir avanzando en su masificación a partir del año 2018, en el marco de la Operación IVA.

"Hay que destacar que esta medida es parte de un conjunto de iniciativas tecnológicas que como Servicio estamos desarrollando para facilitar y simplificar el cumplimiento tributario de nuestros contribuyentes, y que a la vez nos permiten optimizar y focalizar nuestro trabajo de fiscalización. Esto, en el marco de la aplicación del Modelo de Gestión de Cumplimiento Tributario, cuyo foco es preventivo y que considera acciones proporcionales a los niveles de riesgo de incumplimiento", explica Magnere.

Desde el sector privado valoran también los buenos resultados de la medida. El socio tax & legal de KPMG, Alberto Cuevas, recuerda que el país se puso la meta de reducir la evasión y la elusión a lo menos en 0,5 puntos del PIB. Añade que al analizar el peso del IVA en la recaudación total, que más o menos está en torno al 50%, uno de los desafíos más relevantes es precisamente abordar la evasión y la elusión de este impuesto".

Pieza clave en el diseño e implementación de la reforma tributaria, en su rol de coordinador tributario del Ministerio de Hacienda hasta 2016, Cuevas reconoce que después de varios años de aumento en la evasión del IVA, esa tendencia se ha revertido. "Esto implica que, en la práctica, sin subir tasas ni modificar bases imponibles, la recaudación real se acerca cada vez más a la recaudación potencial y eso es principalmente gracias a la gestión del SII", añade.

Opinión similar tiene el director del Centro de Estudios Tributarios de la Universidad de Chile, Gonzalo Polanco. "La tasa de evasión del IVA llegó en cierto momento al 24%, en circunstancias que Chile tuvo tasas del 15%. Eso se produjo, entre otros temas, por la existencia de una subfacturación de este tipo de operaciones. Evidentemente, esto no viene a cerrar todas las brechas de evasión, pero se viene a sumar a una serie de otras medidas que van en esta dirección. En consecuencia, creo que esta medida va por la línea correcta".

Claudio Salcedo, socio de la firma de asesoría tributaria Salcedo & Cía., afirma que esta medida "es súper potente". "Disminuye la discrecionalidad humana al momento de hacer la boleta y facilita la vida del contribuyente".

Como ex miembro de la subdirección de Fiscalización del SII, Salcedo sostiene que por ahí debe ir la lucha del SII contra la evasión tributaria. "Acá se ve un caso que aplicando medidas de automatización se obtiene un beneficio inmediato en la recaudación, más que por seguir incrementando tributos", agrega.

Tarjetas de crédito y débito crecen con fuerza en Chile y superan los 34 millones de unidades

De acuerdo con la información de la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras (ABIF) , en base a datos de la Superintendencia del sector, la emisión de tarjetas de crédito y débito registra un aumento sostenido en los últimos años. Mientras las primeras se incrementaron de 5 a 13 millones entre 2007 y 2017, las de débito subieron de 8 a 21 millones en igual período. Es decir, actualmente existen más de 34 millones de tarjetas emitidas (ver infografía).

"Este aumento ha permitido que la tenencia de tarjetas en Chile se compare favorablemente a nivel internacional con un promedio de 2,3 tarjetas por habitante mayor de 15 años, cifra que se asemeja al promedio de los países de la OCDE", explica Ricardo Matte, gerente general de la ABIF.

En paralelo al aumento de las tarjetas, se observa un fuerte incremento de las transacciones. Desde la industria proyectan que este año las operaciones con tarjetas de débito se aproximen a los 840 millones, mientras que las transacciones con tarjetas de crédito se ubiquen en torno a los 350 millones.

"Las transacciones con tarjetas bancarias -especialmente de débito- han desplazado en importancia a otros medios de pagos, como el cheque y el efectivo", añade Matte.

Esto, además, ha llevado a un fuerte incremento de los POS -o terminales electrónicos de venta- en los últimos 10 años, aumentando desde 77 mil a 276 mil unidades.

Desde la banca valoran el impacto que tiene el uso de tarjetas en evitar la evasión tributaria, destacando los ejemplos de países como Uruguay o Corea del Sur. "La evidencia internacional muestra que economías con mayor uso de tarjetas, en lugar de efectivo, tienden a presentar un menor tamaño de la economía informal y, a la vez, ayudan a detectar ingresos no declarados".

LA MAYOR RECAUDACIÓN por este concepto representó el 8% de los mayores ingresos nominales por IVA en 2016.

LOS TERMINALES ELECTRÓNICOS de venta para tarjetas de crédito y débito han aumentado con fuerza en los últimos 10 años, desde 77 mil a 276 mil unidades


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