José Yañez, Director  Centro de Estudios Tributarios, Facultad de Economía y Negocios, Universidad de Chile, Estrategia

Sobre la ejecución del presupuesto actual, el académico de la Universidad de Chile asegura que creció bastante en la primera parte del año, producto de ser éste un año eleccionario.

Desde que la agencia calificadora de riesgo Standard & Poors rebajó la nota crediticia de Chile, por primera vez en 25 años. De AA- quedamos a A . Y que también Fitch Ratings hizo lo propio pasando de A a A estable, el panorama presupuestario se anticipa austero.

El ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, ya había dicho que la baja en la calificación era una “mala noticia” y señaló que “esto significa que no habrá espacio para mayor gasto en el Presupuesto 2018”.

Entre 2013 y 2016, el PIB per cápita creció sólo un 1,4%: un hecho que sumado a una mayor presión política para impulsar el gasto en programas sociales ha desembocado en que la deuda neta del fisco llegará a un 11% del PIB este año, según una minuta distribuida por Hacienda.

El académico de la Universidad de Chile, y miembro del Consejo Fiscal Asesor (CFA), José Yáñez, analizó y explicó las dificultades que tendrá el gobierno en la elaboración del presupuesto, y asegura que habrá que recortar gastos.

-¿Cuáles son las principales dificultades que enfrentará el gobierno para definir el Presupuesto  2018?

-Las presiones por incrementar el gasto público derivado de distintas políticas que se han aprobado o en vías de aprobación. La baja tasa de expansión de los ingresos públicos debido a una menor (o lenta) tasa de crecimiento económico del país y a un precio del cobre que posiblemente sea mejor que el que alcance este año, pero por debajo de los altos precios que tuvo en años recientes. Las estimaciones para los próximos 3 años muestran ingresos que no alcanzan a cubrir los gastos totales. La situación presupuestaria se visualiza muy estrecha.

-¿Cómo se pueden conciliar los menores ingresos del Estado con el aumento de los gastos sociales (educación, pensiones, salud)?

-No pienso que los ingresos vayan a disminuir, pero si su tasa de crecimiento va a ser baja. Hay que recortar gastos en proyectos cuya evaluación dicta que no están cumpliendo su objetivo, eliminar gastos superfluos, regular la tasa de crecimiento de las remuneraciones en el sector público, y probablemente (no recomendable necesariamente) reducir o posponer la ejecución de los proyectos de inversión. Habrá que controlar las expectativas sobre mayores gastos sociales, y atenuar su monto al menos en el corto plazo.

-¿En cuánto debería crecer el presupuesto 2018? ¿Influiría en algo el aumento de precio del cobre?

-Pienso que no debería crecer más allá de la tasa del crecimiento del PIB del próximo año, la cual está estimada entre 2,5% - 3%. Siempre los aumentos del precio del cobre serán bienvenidos en la medida que los costos de producción no se disparen, pues permite tener más recursos para el financiamiento del gasto y para ingresarlos al Fondo de Estabilidad Económica y Social. De todas formas debemos recordar que el precio que se utiliza para determinar los ingresos y el gasto estructural en un año, es el valor de mediano-largo plazo, y no el valor puntual efectivo del año.

-A raíz de los casos de irregularidades detectadas, ¿hay espacio para discutirse el monto destinado a la previsión de Dipreca y Capredena?

-Primero hay que precisar cuál es el monto de las irregularidades para ver ajustes posibles. No todos los jubilados de estas dos Cajas de Previsión (que son muchos) han cometido irregularidades en su pensión. Hay que ser cuidadosos con no afectar a estas últimas personas.

-¿Cuál es el estado de la ejecución presupuestaria actual?

-En la primera parte del año el gasto ha crecido a una tasa que está por sobre el nivel de la tasa para el año completo, por lo tanto, la tasa de crecimiento del gasto debiera reducirse en la segunda mitad del año. Este resultado no es de extrañar pues se trata de un año con elecciones presidenciales que se realizarán hacia fines de año.


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