Gonzalo Polanco, Director  Centro de Estudios Tributarios, Facultad de Economía y Negocios, Universidad de Chile, Diario El Mercurio

Expertos consultados también detallan algunas normas de la reforma tributaria que requerirán de ajustes o ser modificadas.

El 1 de enero de 2017 entrarán en vigor los cambios de tributación en las empresas que introducen dos sistemas, el de renta atribuida y el parcialmente integrado. A pesar de que algunas compañías podrán optar entre uno u otro sistema o adecuar su estructura para poder optar, a dos meses de operar las nuevas normas expertos tributarios advierten que la mayor complicación es el desconocimiento por parte de los contribuyentes de las implicancias de estos dos nuevos regímenes.

El sistema de renta atribuida es novedoso para los contribuyentes, pero en los propios asesores hay dudas respecto a cómo se hacen las atribuciones y también se advierte cierto desconocimiento al interior del Servicio de Impuestos Internos (SII), señala Gonzalo Polanco, director ejecutivo del Centro de Estudios Tributarios de la Universidad de Chile.

El SII emitió este año la circular Número 49 que es de carácter general, quedando las cosas más específicas para ser resueltas a través de consultas por oficio, lo que a Polanco le parece natural porque lo importante es que primero entren en operatoria los regímenes para hacer una evaluación. Entre otros aspectos, cuenta que faltan algunos registros que no se consideraron en la ley y existen dudas sobre cómo queda zanjada la situación de un contribuyente que pasa desde un régimen a otro.

El sistema vigente hasta hoy es integrado y permite a los socios de empresas que han recibido reparto de dividendos descontar de la base de su impuesto Global Complementario el impuesto a las utilidades pagado por la empresa. En el esquema parcialmente integrado solo podrán descontar el 65% del impuesto a las utilidades pagado por la empresa, con lo cual podrán llegar a tributar con una tasa del 44,45% aun cuando la tasa máxima del Global Complementario sea de 35%. En el régimen de renta atribuida, independiente de si retiran o no utilidades, los contribuyentes tendrán que reconocer inmediatamente las utilidades y quedan sujetos a la tasa máxima de 35% del Global Complementario.

"Muchos contribuyentes están preguntando qué tienen que hacer, cuándo las decisiones ya deberían estar tomadas", ratifica Soledad Recabarren, de Recabarren & Asociados. Uno de los aspectos en que ellos deben pensar, aconseja, es que si quieren estar en el régimen atribuido, su sociedad debe ser de propiedad de personas naturales a objeto de acceder a esa opción, lo cual obliga a sacar a socios que son empresas o a crear nuevas sociedades que puedan acceder a este régimen tributario.

Si se trata de un contribuyente que está pensando vender un bien raíz adquirido antes del 1 de enero de 2014, si lo vende ahora la utilidad no tributa, es ingreso y no renta. Después del 1 de enero de 2017 la utilidad tributará en la parte que excede a 8 mil UF. Recabarren explica que por una sola vez se usa esta rebaja y el exceso, o paga Global Complementario o el impuesto único de 10%.

En el caso de un contribuyente cuya sociedad tiene FUT y su tasa de Global Complementario es relativamente baja y su sociedad está formada solo por personas naturales, tiene hasta el 30 de abril de 2017 para prepagar el FUT. Este beneficio transforma el FUT en ingresos no renta que pueden ser retirados cuando el socio lo estime conveniente.

La primera consideración detectada entre sus clientes es que el régimen parcialmente integrado no se visualiza como un esquema razonable en términos de ser un sistema tributario general, cuenta Francisco Lyon, socio líder de Tax & Legal de KPMG. Ello, por la mecánica de no poder descontar el 100% del impuesto pagado por la empresa sino el 65%, y eso implica restituir el 35% del crédito contra su impuesto personal. De esta forma, el contribuyente estará pagando 9,45% más de impuesto en todos los tramos del Global Complementario, sostiene Lyon.

Además, en su opinión, el hecho de que no todos los contribuyentes puedan optar por uno u otro sistema, genera una situación de asimetría que atenta contra la equidad tributaria porque, bajo una misma circunstancia, un contribuyente va a tributar 9,45% más que aquel que puede optar. "Lo ideal es que existiera un régimen general, sin asimetría, pero para ello, si se quiere mantener la recaudación, habría que ver cómo se compensa esa integración", indica Lyon.
Decisión

Según el SII, casi 681 mil contribuyentes tendrán que elegir su nuevo régimen en los próximos meses.


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