Gonzalo Polanco, Director  Centro de Estudios Tributarios, Facultad de Economía y Negocios, Universidad de Chile, Estrategia

El director ejecutivo del Centro de Estudios Tributarios de la U. de Chile, Gonzalo Polanco, señaló que es necesario que un porcentaje del aporte adicional del 5% a las cotizaciones vaya al ahorro individual, sino la medida sería inconstitucional.

–¿Estamos frente a un impuesto oculto en el caso de la cotización adicional de un 5%?
–Hay que ver cómo el Gobierno presenta el proyecto, pero lo que es más o menos claro, es que con el actual marco normativo no puede presentarlo como un impuesto. Desde el punto de vista jurídico, en Chile no se permiten los impuestos de afectación, que es cuando el monto recaudado tiene un fin predeterminado. No pueden señalar que colocarán una cotización adicional en forma de impuesto, y que lo que se recaude se destinará a un fondo común que aumentará las pensiones. No es constitucional, por lo que tendrán que plantear una fórmula alternativa, por lo que le llaman cotización. Ahora, desde el punto de vista económico, esto se tiene olfato o gusto a impuesto.
–¿Pero no pueden llamarlo de una manera simplemente y saltarse este dilema?
–En derecho, las cosas son lo que son, no lo que se dice que son. Creo que el Gobierno tendrá que presentar una propuesta en que señale que al menos un porcentaje va destinado a las cuentas de ahorro personales, y otra parte podría colocarlo en un fondo destinado a solidaridad. Con esto, yo no me estoy pronunciando respecto de las bondades del proyecto, de hecho me parece una súper buena idea que haya mayor equidad en el sistema, y quienes ganamos más colaboremos con los que ganan menos. Solo hago referencia al marco normativo que tenemos.

–¿Si se destina un porcentaje a la cotización individual se arregla el problema?
–Quizás los constitucionalistas serían los más adecuados para responder este punto, pero creo que en ese escenario, sí se apaciguarían bastante las objeciones a esta cotización adicional. Podríamos señalar, quizás, que no es un impuesto.

–¿No hubiese sido mejor hacerlo derechamente vía impuesto y luego revisar el tema en el gasto público?
–Probablemente era políticamente muy impopular señalar que vas a establecer otro impuesto -debe ser el análisis del Gobierno- siendo que la reforma tributaria aun no entra en régimen y ya incrementó la carga tributaria de manera importante.

–Más allá de cómo se le llame a este aumento de la cotización del 5%, ¿no se les carga demasiado la mano a las empresas en ese sentido?
–Creo que las empresas están preparadas para asumir esto, porque es una demanda que tienen claro que iba a venir en algún momento. Nunca a nadie le gusta asumir de forma adicional este mayor costo, por lo demás, será gradual. No creo que sea algo demasiado terrible, y es bueno que se resguarde el mercado del trabajo. Los empleadores de todas maneras tendrán esto en cuenta al momento de negociar el sueldo líquido de los empleados...el mercado laboral es el que siempre asumirá el mayor costo.

–En la reforma tributaria también se apuntó a esto, que finalmente es la clase media la que paga, porque las empresas terminan traspasando ese costo.
–Técnicamente no existe ninguna autoridad que pueda señalar quién se va a hacer cargo de los impuestos, y como esta cotización adicional tiene un componente muy parecido a los impuestos, es algo que necesariamente determinará el  mercado, y pueden verse resentidos los salarios.

–Al menos desde Clapes UC indicaron que el costo adicional para las empresas será en torno a US$2.600 millones, y otros apuntan bastante más arriba.
–Tiene un costo considerable, pero también lo tiene para el Estado, si es el mayor empleador. Cuando la gente dice que hay lagunas previsionales, claro que las hay, si hay una cantidad enorme de personas que están contratadas a honorarios en el Estado y ellos no cotizan.

–Entonces existen presiones adicionales para que un próximo Gobierno plantee una reforma tributaria.

–La presión está instalada para hacer algo con las pensiones, y me parece que lo que propone el Gobierno es lo adecuado en el sentido de cotizar un 5% adicional. Es evidente sí que tiene costos, pero las empresas y los trabajadores tendremos que asumirlos. Ninguna persona que esté pensando en ser Presidente de la República puede obviar este tema.


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