Gonzalo Polanco, Director  Centro de Estudios Tributarios, Facultad de Economía y Negocios, Universidad de Chile, Diario El Mercurio

Académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile cree que, debido a diversos factores, muchas de estas empresas probablemente no cumplirán con los plazos.

"Es importante que las pymes se sumen lo antes posible a la facturación electrónica, ya que esta comenzará a ser obligatoria a partir del 1 de agosto, es decir, en un mes y unos cuantos días más", indica Gonzalo Polanco, académico del Departamento de Control de Gestión y Sistemas de Información y director ejecutivo del Centro de Estudios Tributarios de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile.

A su juicio, la implementación de la factura electrónica no es un proceso que tarde un día o dos, sino que demora especialmente porque se debe capacitar al personal. "Por lo tanto, si el contribuyente no comienza a preocuparse por este tema luego, corre el riesgo de que el 1 de agosto no alcance a estar facturando electrónicamente y de exponerse, con ello, a multas".

Lentitud

Sostiene que el principal desafío de las pymes es la adaptación de sus sistemas y de su personal a esta nueva forma de operar. "Si una empresa se plantea recién hoy facturar electrónicamente, va a tener que elegir un proveedor del software, debe pasar un tiempo de instalación y luego deben los trabajadores aprender a usar esta herramienta. La capacitación de las personas creo yo es el mayor de los desafíos que enfrentan".

El profesor Gonzalo Polanco dice que el proceso de la implementación de la factura electrónica va más lento de lo presupuestado para muchas empresas, principalmente por falta de información específica.

"Todos sabíamos que existe la obligación de incorporarse al sistema da facturación electrónica a partir del 1 de agosto para pequeñas y medianas empresas; sin embargo, una cosa es conocer la obligación y la otra es saber qué requerimientos debo cumplir para meterme al sistema, a quién dirigirme, cuáles son los valores, el tiempo necesario, etc.".

Al respecto, sostiene que existe un problema cultural en el país en el sentido de que este tipo de cambios comienzan a preocupar cuando ya se sabe que el plazo está por llegar, pero no existe una preocupación mayor por hacerla con el debido tiempo.

"Si a este fenómeno cultural se le añade que este es un proceso más lento y que requiere cambiar la forma en que se hacen las cosas al interior de la empresa, se configura un escenario en donde se ve que hay empresas que probablemente no cumplirán con los plazos".

Un tercer factor que este académico señala como importante es que las empresas han estado muy enfocadas a entender la reforma tributaria. "Esa sola materia ya las ha tenido suficientemente ocupadas como para adicionalmente añadir otro frente".

Información

En vista que desde el 1 de agosto de este año las pymes situadas en localidades urbanas deberán entrar obligatoriamente al sistema, y posteriormente y de forma gradual todas las empresas del país, Gonzalo Polanco destaca que es importante que estas empresas se informen bien acerca de los cambios que trae este mecanismo, qué desafíos afrontarán y cómo poder afrontarlos.

Lo cierto es que la facturación electrónica tiene muchos beneficios: se elimina el timbraje manual de facturas, lo que se traduce en ahorro de costos de traslado y de tiempo; se disminuye el riesgo de pérdida de documentos y se elimina el almacenamiento físico, lo que trae beneficios ambientales incluso; mejora los procesos internos en las empresas y el control de parte de la institución fiscalizadora respecto de las operaciones que se r


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