José Yáñez Henríquez, Director Centro Estudios Tributarios, Universidad de Chile.
17/02/2010 Diario Estrategia.

En artículo anterior se comentó el tema de las consecuencias económicas de la doble tributación internacional de la renta. Una solución definitiva de este problema requiere que todos los países acuerden aplicar: un mismo principio de tributación internacional a la renta, un mismo nivel de tasa impositiva y una igual  manera de determinación de la base gravable del impuesto. Es decir, que todos los países apliquen un criterio único para gravar estas rentas.

Los países aplican diferentes principios de tributación internacional a la renta, apareciendo la doble tributación internacional, por lo cual es importante revisar los diferentes principios usados en la práctica y su implicancia económica.

El principio de la residencia y el principio de la fuente son los dos principios de tributación internacional a la renta más conocidos propuestos para alcanzar una eventual solución de la doble tributación.

El principio de la residencia plantea que un país sólo debe cobrar impuesto a la renta a sus residentes, independientemente de la fuente de origen de esos ingresos, es decir, que sean producidos domésticamente o en el extranjero. Además, los ingresos obtenidos por los no residentes en el país no serían gravados. Esto significaría también que los inversionistas chilenos en el exterior no serían gravados por los países donde generen renta. Al proceder de esta manera cada ingreso sería gravado una sola vez, a la tasa del país de residencia de los contribuyentes. La residencia corresponde al país donde se encuentra establecido el contribuyente; la determinación legal de esta situación a veces no es fácil.

El principio de la fuente establece que un país sólo debe cobrar impuesto a la renta sobre los ingresos generados en él, independientemente de la residencia del receptor del ingreso. Es decir, Chile no gravaría los ingresos provenientes de la inversión realizada por los chilenos en el exterior, así como los otros países no gravarían los ingresos que sus ciudadanos obtendrían por inversiones en Chile. De esta manera cada ingreso sería gravado una sola vez a la tasa de impuesto del país fuente del ingreso.

En la práctica algunos países aplican el principio de la residencia y otros el principio de la fuente, lo cual da origen a doble tributación internacional a la renta. Otros principios que producen resultados similares son: de la nacionalidad aplicado por Estados Unidos y de la renta mundial aplicado por Chile.
El principio de la nacionalidad establece que se pagará impuesto a la renta en un país, únicamente por el hecho de tener su nacionalidad, sin considerar el país fuente de sus ingresos, ni de la residencia del receptor del ingreso. Es decir, un ciudadano estadounidense paga impuestos sobre sus ingresos de origen doméstico y extranjero, sin importar que pague impuesto a la renta en el exterior. 

El principio de la renta mundial señala que toda persona domiciliada o residente en un país pagará impuesto a la renta por todo tipo de ingresos, sean de fuente doméstica o extranjera. Por lo tanto, un extranjero que obtiene ingresos en Chile será gravado por nosotros sin importar que también lo sea en su país. Aparece de nuevo la doble tributación.

José Yáñez Henríquez
Director Centro Estudios Tributarios
Facultad Economía y Negocios
Universidad de Chile


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