Gonzalo Polanco, Director  Centro de Estudios Tributarios, Facultad de Economía y Negocios, Universidad de Chile,La Segunda

El inocultable optimismo que generó entre los empresarios e inversionistas la llegada de Rodrigo Valdés al Ministerio de Hacienda, dio paso a una aspiración que era impensable bajo el mandato del ex ministro Alberto Arenas: que el gobierno se allane a realizar ajustes en la compleja legislación tributaria que fue aprobada el año pasado.

Incluso, el golpe de timón en la conducción económica dio pie a que la nueva ministra del Trabajo, Ximena Rincón, quizás sin proponérselo, alimentara esta expectativa. En la asamblea anual de la Anef, realizada el martes pasado, Rincón adelantó que "probablemente vamos a tener que ir perfeccionándola (la reforma tributaria), porque como toda obra humana, no siempre es perfecta".

Para los expertos, el cambio en la cartera de Hacienda hace más factible una "reforma a la reforma" que corrija y simplifique el intrincado sistema de cálculo y aplicación de los impuestos para empresas y personas que contempla la nueva ley.

A siete meses de su puesta en rodaje, los expertos han revisado y estudiado una a una las nuevas disposiciones, y cada vez se convencen más de que no sólo hacen falta aclaraciones y resoluciones —mediante circulares del Servicio de Impuestos Internos (SII)—, sino derechamente ajustes y correcciones a la Ley 20.780, promulgada en septiembre de 2014.

A estas alturas el debate ya no es político, sino técnico y en este contexto las propuestas podrían ser menos controvertidas porque entretanto, el objetivo fundamental de la reforma, que es aumentar la recaudación, dejó de ponerse en duda. Así y todo, los expertos consultados por La Segunda estiman que tal como está, la nueva legislación no garantiza que se logre plenamente este objetivo.

Según el director del Magíster en Planificación y Gestión Tributaria de la Universidad de Santiago, Norberto Rivas, "uno de los factores críticos que se ha develado en los últimos días, es que el monto a recaudar sería menor, considerando principalmente las bajas tasas de crecimiento esperadas, situación que no se consideró en las estimaciones de ingresos con que trabajaron los técnicos del Ministerio de Hacienda". Frente a ello, la pregunta que se hace Rivas es qué hacer para recaudar más. ¿Su conclusión? Con esta ley, no se puede garantizar que ello ocurra.

Pesimismo

En términos prácticos, el profesor Rivas dice que "la aplicación de las modificaciones introducidas, por ser además graduales en el tiempo, han provocado en los agentes económicos dudas, problemas y una sensación generalizada de que son complejas, lo que se traduce en una menor inversión y pesimismo en el desarrollo de nuevos proyectos". Señala que uno de los puntos más controvertidos y también motivo de análisis exhaustivo, "es la situación de los regímenes opcionales para determinar el impuesto a pagar en primera categoría de las empresas que declaran su renta efectiva según contabilidad completa, esto es, los sistemas de renta atribuida o renta parcialmente integrada, cuya aplicación rige totalmente a partir del año comercial 2017".

El director ejecutivo del Centro de Estudios Tributarios (CET) de la Universidad de Chile, Gonzalo Polanco, dice que quienes sostienen que esta mayor complejidad no debería generar mayores problemas, porque solo afectaría a las grandes empresas, es algo relativo. Añade que la apuesta de que un alto porcentaje de empresas pequeñas cumple con los requisitos para adscribirse al régimen 14 ter, que es de tributación simplificada, también está en cuestión, porque "los datos nos muestran que existen muchos contribuyentes pequeños que no se adscriben a los sistemas especiales diseñados para ellos, ya sea por falta de información o por temor a que el Servicio de Impuestos Internos (SII) los fiscalice de manera exhaustiva. Por lo tanto, no resulta para nada evidente que los contribuyentes pequeños se acojan de manera masiva al 14 ter".

Además de la complejidad para los contribuyentes, Polanco dice que hay que tomar en cuenta los efectos que está teniendo la reforma en la economía en su conjunto. Esto porque "un alza en la carga impositiva no es neutral y puede tener efectos indeseados que es necesario vigilar". Explica que "al menos en el sistema de integración parcial, se hizo más caro mantener las utilidades reinvertidas en la empresa", lo que lleva a preguntarse si esto tendrá efecto sobre los niveles de ahorro e inversión del país.

Propuestas correctivas

Junto con la necesidad de introducir modificaciones para simplificar el nuevo sistema tributario, sobre todo para el pago del impuesto a la renta, Gonzalo Polanco dice que debe ponerse acento en todas aquellas medidas que pueden haber afectado el ahorro y la inversión. Y en plano de las personas y las familias, el académico plantea que deberá perfeccionarse el artículo 54 bis, para incentivar el ahorro. "Este mecanismo (54 bis) no creo que sea comparable en cuanto a sus beneficios al extinto 57 bis", añade el experto.

Junto con lo anterior, dice que deberían incorporarse disposiciones protectoras para los contribuyentes: por ejemplo, hacer obligatorio que el SII envíe una carta certificada, u otro aviso al contribuyente, cuando su notificación por cédula ha sido dejada en el domicilio y no entregada a una persona".

Para el profesor Polanco, otra corrección prioritaria es al sistema de regímenes optativos para el pago del impuesto la renta en las empresas. "En una misma sociedad pueden existir socios o accionistas que tengan intereses contrapuestos, ya que a algunos les convendrá el régimen de integración parcial y a otros el de renta atribuida". Según el experto, "deben existir mecanismos expeditos para poder zanjar esas diferencias, porque de otra forma se podría generar un clima de desconfianza al interior de las empresas".

Eliminación del FUT

Para la abogada tributarista María Teresa Cremaschi, del estudio Barros & Errazuriz, es urgente perfeccionar las disposiciones tendientes a eliminar el FUT histórico (fondo de utilidades tributarias), porque a su juicio se legisló con un enfoque discriminatorio en este plano. Se estableció en forma única y transitoria sólo por este año, que las sociedades constituidas exclusivamente por socios o accionistas personas naturales pudieran aplicar al FUT histórico una tasa única del 32%, o aplicar una tasa equivalente al promedio de tasa que ha afectado al contribuyente (persona natural) en los últimos tres años.

Por lo tanto, María Teresa Cremaschi propone modificar la ley "para permitir que todas sociedades puedan subir sus FUT hasta la última línea y a su vez que todos sus socios, personas naturales, puedan acceder a ese beneficio de descuento del impuesto para liquidar el FUT", lo que de paso llevaría a una mayor recaudación.

Normas anti elusión

Otro aspecto que a juicio de la abogada Cremaschi debiera aclararse es el ámbito de aplicación de la norma anti elusión, que entrará en vigencia el 29 de septiembre de este año. El problema es que la norma transitoria establece que se aplicará sobre todos los actos o contratos celebrados o concluidos a partir de dicha fecha, pero un acto o contrato concluye cuando se firma, lo cual no implica que la operación en ellos establecidos haya concluido. "Así, la palabra concluir es muy amplia y podría implicar que se aplicara sobre operaciones realizadas con anterioridad, pero que aún no concluyen".

Por ejemplo, una compraventa a plazo, celebrada el 2010 y cuyo pago final concluye en 2016, "podría interpretarse como no concluida y por ello ser objeto de esta nueva normativa, aún cuando su celebración y efectos jurídicos e incluso tributarios, tuvieron efecto el año 2010", explica la abogada.

Según María Teresa Cremaschi, "ahora que se cuenta con un mayor entendimiento de la reforma y de las complejidades que tiene su implementación, pienso que sería muy valioso trabajar en conjunto con las autoridades, de manera de lograr hacer las correcciones y ajustes necesarios para contar con una legislación tributaria de calidad y que fomente el crecimiento de la economía del país".

 


Volver