pulsoJosé Yañez, Director  Centro de Estudios Tributarios, Facultad de Economía y Negocios, Universidad de Chile, Diario Pulso

Según los expertos, el deterioro de la confianza entre el mercado y el jefe de las finanzas públicas implicaría una traba para la recuperación de la economía.

Como una mala señal para el proceso de reactivación de la economía chilena fue recibida por los expertos la mala evaluación del mercado al ministro de Hacienda, Alberto Arenas, en el sondeo realizado por Pulso publicado ayer.

Y es que a juicio de los economistas, la nota 3 promediada entre los 36 consultados, implica una traba adicional a la tan ansiada recuperación de la actividad nacional, que actualmente se encuentra en una profunda desaceleración.

En este sentido, el economista y socio de Rojas & Asociados, Patricio Rojas, explica que para contribuir a una mejora en las perspectivas económicas “es fundamental que la gente le crea al ministro, y en este sentido tiene que haber un cambio de expectativas. Hoy la economía chilena tiene un problema de expectativas que se han deteriorado, y es fundamental que el gobierno mediante acciones las vaya recuperando. La credibilidad que tenga el ministro es fundamental, y no es un tema menor”.

Al respecto, sostiene que si bien el reciente cambio del gobierno, de aplicar una agenda público-privada y apurar las inversiones públicas van en el orden que corresponde, llevando a que el ministro pueda tener un grado de aceptación cada vez mayor, “hasta ahora (Arenas) estuvo solamente preocupado de la reforma tributaria, dejando de lado todo lo que le importa a la gente, que es el crecimiento y el empleo, y minimizando los efectos de la reforma, y en este sentido, cómo se mueva el ministro es crucial para la reactivación de la economía”.

Visión que comparte Erik Haindl, economista de la Universidad Gabriela Mistral.

“De alguna manera esta mala nota podría estar explicando no sólo que lo haya hecho mal, sino que hay un problema de falta de confianza en la persona. Y si esa es la causa, es una clara piedra de tope para recuperar la economía”, advierte.

Asimismo, añade que cuando se toman decisiones de inversión para hacer un nuevo negocio, es necesario que, por ejemplo, el inversionista tenga claro lo que va a tener que pagar cuando calcule sus impuestos.   

“Ese es el gran problema cuando uno quiere reformar las reglas del juego, a menos que se clarifiquen de inmediato”, comenta, enfatizando que por ende “la recuperación la veo difícil, sobre todo pensando que por razones políticas el gobierno quiere seguir haciendo reformas. Si bien ahora podemos estar recogiendo algunas consecuencias de la reforma tributaria, después va a venir la reforma laboral, constitucional, etc.”.

A su juicio, el problema que genera una mala evaluación implica una mayor incertidumbre. “Y no es lo mismo el riesgo y la incertidumbre. El riesgo tiene una distribución de probabilidades dadas, y los empresarios en general son buenos para tomar riesgos. Pero en la incertidumbre no se conoce esa distribución y en general ante esto los empresarios se abstienen”, explica.

Por su parte Francisco Klapp, investigador de Libertad y Desarrollo, comenta que para la recuperación de la economía “la confianza que uno tenga en la autoridad es clave, y esto es algo que no se había visto en los gobiernos desde la vuelta a la democracia. De hecho, los ministros de Hacienda en general han sido bastante cautos e intachables, y hoy tenemos un ministro que es más político, con una agenda bastante cuestionable, lo que naturalmente da señales de complejidad”.

A esto, añade que “estamos en un proceso muy curioso, porque si uno mira, las autoridades hablan mucho de cambiar las reglas del juego, y por otro lado hablan de volver a las concesiones, de una mayor inversión, entonces es bien paradójico”.

En tanto, José Yáñez, economista de la Universidad de Chile, señala que “las dos instituciones económicas, como es el Banco Central y el ministerio de Hacienda, han tenido una credibilidad bastante fuerte, y se trabajó para conseguirla. Y a las autoridades actuales lo que les está jugando en contra es la cantidad de reformas que todavía no cuajan. Es un problema, con marcha adelante y para atrás, y la gente se pone incrédula”, con lo que a su juicio la recuperación de la economía “está complicada, es una situación compleja, se pensaba que se podía salir más rápido, pero no se si se logrará algún repunte razonable de aquí a lo que resta del año”.

Por ello, apunta que en general “en política económica, la credibilidad en las instituciones y los encargados de esas instituciones es un tema importante para el dinamismo de la actividad, porque la gente tiene que confiar en lo que están proponiendo y particularmente en los resultados que tendrá la aplicación de ciertas políticas”.

 

 


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