Javier Jaque, Profesor Centro de Estudios Tributarios, Facultad de Economía y Negocios, Universidad de Chile, Diario Financiero

Tributaristas analizan eventual impacto en la elusión del sistema integrado parcial, de la extensión del límite para usar renta presunta y de las mayores exenciones otorgadas a las pymes. Economistas del oficialismo han advertido al respecto.

Claras divergencias existen entre los tributaristas respecto del impacto que tendrán sobre la elusión los nuevos beneficios contenidos  en el acuerdo impositivo que firmaron la semana pasada gobierno y oposición, y  que modifica la reforma original. En los últimos días, varios economistas cercanos a la Nueva Mayoría (ver declaraciones) han advertido que con este pacto aumenta el peligro de elusión, centrando allí sus críticas.

El primer instrumento cuestionado en ese sentido es la creación del sistema integrado parcial, que permitirá la diferenciación entre utilidades reinvertidas y retiradas, lo que para varios  expertos es una esquema similar al FUT (Fondo de Utilidades Tributables). Cabe recordar que el gobierno defendió la supresión del FUT porque, al permitir la postergación sin plazos del pago de impuestos, abría la posibilidad de que los socios buscaran resquicios para eludir su cancelación.

“Siempre existe la alternativa de que alguien encuentre falla, eso es propio de todas las normas, ambientales, civiles penales; siempre habrá posibilidades para alguien que quiera incumplir, pero esta normativa no añade nuevos mecanismos para la evasión o elusión”, opina Marcelo Muñoz, socio de Salcedo y Cía.

Explica que las legislaciones, en general, siempre recogen una serie de opciones para que el contribuyente elija alguna, y ellas no implican, per se, mayor elusión.

Más bien su preocupación va por el otro lado, por las atribuciones del Servicio de Impuestos Internos (SII) para impugnar operaciones. “El protocolo señala que se respetará la economía de opción. Estamos ansiosos de ver cómo se traducirá; hay que respetar este principio para que la persona pueda elegir libremente el mecanismo para llevar a cabo sus negocios y no estar a merced del SII”, agrega.

Todo dependerá de indicaciones.

Otro punto con fuertes reparos ha sido el aumento del límite para las empresas que se pueden acoger  a  renta presunta, sistema que permite a los contribuyentes de actividades específicas no llevar contabilidad completa de su negocio. El proyecto planteaba acotar el uso de este instrumento a las empresas con 2.400 UF de ventas anuales y el acuerdo incrementó fuertemente ese techo, sobre todo en el sector minero (ver recuadro).

También se reparó en los incentivos excepcionales para las Pymes. “Los vacíos tributarios siempre existen en las legislaciones del mundo, pero se pueden controlar al incorporar normas antielusivas”, afirma Javier Jaque, socio de la auditora KPMG.

Sostiene que los posibles forados que podría contener el acuerdo deben cerrarse en la redacción de las indicaciones, tanto en forma general como específica, para lo cual el gobierno tiene plazo hasta agosto. Más bien, prefiere valorar el entendimiento porque, comenta,  se enfocó en lo relevante. “Este acuerdo viene a incentivar la inversión, que es lo que todos los sistemas tributarios necesitan, y Chile no es la excepción”, dice.

Es partidario de subir el límite a la renta presunta como lo estipula el acuerdo: “Hay contribuyentes que no pueden determinar su renta como es el caso de los agricultores. A nivel de simplicidad es mucho más útil. No hay que perder el foco, si los pequeñitos no van a generar los US$ 8.200 millones de recaudación, no hay que irse por las ramas”, agrega.

Retroceso en el combate a la elusión.

Una opinión más concordante con los reparos, esboza el socio tributario de CDR abogados, Alvaro Ramírez, al afirmar: “Respecto del proyecto, el acuerdo retrocede en control de la elusión. El original era más estricto en terminar con los forados; con el acuerdo, las situaciones de elusión se mantienen tal como la legislación actual”.

El especialista advierte que el gobierno debió cambiar su sistema de renta atribuida porque era muy difícil de implementar y mantuvo la diferencia entre utilidades, lo que llama “un FUT  morigerado”. La existencia de este nuevo esquema implicará una nueva ventana para la planificación tributaria, advierte.

“La elusión que permitía el FUT se va a mantener, porque esos problemas no se resuelven. Precisamente la elusión lo que hace es buscar caminos entre la complejidad de la normativa; mientras más complejo es el sistema, más posibilidades hay de moverse en el tablero de ajedrez”, manifiesta.

Señala que será muy difícil fiscalizar todos los orificios que abra el nuevo sistema integrado parcial, así como las exenciones planteadas para las empresas más pequeñas. “Hay asesores que utilizan los regímenes especiales para realizar precisamente una estructura agresiva de elusión”, señala.


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