José Yañez, Director  Centro de Estudios Tributarios, Facultad de Economía y Negocios, Universidad de Chile, Diario Estrategia.

El director del Centro de Estudios Tributarios de la U. de Chile dijo que es necesario poner “algún tipo de contención a usos de tipo financiero, que podrían irse a otros lugares y no terminar pagando nunca el impuesto que correspondía”.

¿Hacia qué esquema tributario nos estamos dirigiendo?

Chile hace mucho tiempo ha ido más bien en la dirección de un sistema tributario que premia mucho el ahorro y la inversión, lo cual es importante porque significa más empleo y la producción de la mayor cantidad de bienes y servicios. La propuesta de las autoridades trató de incorporar más equidad por el lado de la recaudación, pero con el protocolo la equidad se ve reducida y le da más prioridad al ahorro y la inversión. Pero hay una mayor contribución a la equidad respecto del sistema tributario actual. No es fácil conseguir el máximo de los dos objetivos.

¿Qué otras conclusiones obtiene?

Para las pymes hay una mejora comparada con la ley actual, están más privilegiadas que antes, y las empresas grandes van a terminar con menos incentivos al ahorro y la inversión por el aumento de la tasa de primera categoría a 27%, suponiendo que no se someten al sistema de renta atribuida y porque no pueden recuperar el 100% de dicho impuesto cuando se retiren las utilidades, sino que el 65%. Con todo, hay que tener cuidado en términos que, como el sistema de posponer el pago de impuestos en alguna medida se mantiene después del protocolo, sabemos que hay posibilidades de mal uso de los recursos y ahí las norma anti evasión van a ser fundamentales.

¿Tenemos un nuevo FUT, entonces?

El FUT es un mecanismo de registro que está asociado a la posibilidad de posponer el pago de impuestos. Con posterioridad al protocolo, existe la posibilidad de seguir posponiendo de algún modo el pago de impuestos. Es una especie de FUT, le podemos cambiar el nombre, pero en este contexto, tiene que existir un sistema de registro.

¿Qué debiese impulsarse para evitar que se reiteren los malos usos?

Hay que poner algún tipo de regulación respecto del uso de los fondos. La idea principal es que los recursos se usen en la misma empresa en maquinarias, edificios, herramientas. Habrá que poner algún tipo de contención a otros usos de tipo financiero, que podrían irse a otros lugares y terminar pagando nunca ese impuesto que correspondía.

¿En qué situación comparativa nos deja este esquema como país?

Estamos dentro de los países con tasas relativamente altas, pero no las más altas. Hay países desarrollados con tasas mayores que las nuestras y estamos por arriba de los países en vías de desarrollo, con quienes tal vez no conviene compararnos. Si queremos ser grandes, tenemos que jugar con las reglas que juegan los países grandes.

Potencial Disminuye 0,3 Puntos Pero en Corto Plazo

¿Qué efectos espera para el crecimiento económico?

En el corto plazo sí se va a sentir el efecto, pero hay que incorporar los beneficios que tendrán estos recursos en el mediano y largo plazo. Los costos se sienten inmediatamente, pero los beneficios son de largo plazo, con el proceso educativo de las personas.

¿Cuánto crecimiento potencial se resta?

Los estudios del LyD apuntan a 0,4 punto del PIB y un colega acá apuntó a 0,3 punto, en el corto plazo. Yo estoy más cerca de esta última mirada.

¿Cuál es el potencial?

Del orden del 5%. La desaceleración, más el impacto de la reforma, pueden hacer que esas variables flaqueen en el corto plazo. No me extraña que todos los estudios que calculan efectos en la tasa de crecimiento indiquen que va a haber una caída de unas décimas, pero eso puede ser más que compensado en un futuro.

¿Podríamos recuperar dinamismo con la mayor certidumbre que entrega el protocolo?

El próximo año va a ser ligeramente superior a este. En la medida que se van eliminando grados de incertidumbre los resultados tienden a ser mejores. Si esta discusión se dilata va a ser más problemático. Este año creceremos en torno al 3% y el próximo entre 3,5% y 3,8%.

¿Le preocupa que se vulneren los acuerdos internacionales?

Es uno de los ámbitos que se requiere aclarar. Entiendo que la mayoría de las empresas extranjeras optaron por no acogerse a la inviabilidad tributaria en los últimos años, eso las deja expuestas a asumir las reformas del país.

Hay quienes han apuntado que, con la reforma, es crucial fortalecer la rendición de cuentas a los contribuyentes, ¿qué cree usted?

Es fundamental. Las autoridades tienen la obligación de rendir cuentas hasta el último centavo que están manejando, así como sobre la rentabilidad del uso de los recursos. Esta última se tiene que medir en términos sociales, que no es equivalente a la medición de la empresa privada.

¿Cómo estamos en ese aspecto?

Hemos ido avanzando hace un par de décadas desde que nos hemos adscrito a todos los sistemas del FMI, de la OCDE, del BID, y hemos ido mejorando mucho como país en transparencia, en manejo de información, pero todavía nos queda muchísimo por hacer respecto a países desarrollados. Por ejemplo, en cómo se hacen las discusiones de los proyectos de ley.

¿Qué concluye, en suma, de este proceso que terminó en un protocolo de acuerdo?

En términos relativos, la ley tenía mucha preponderancia de preocupación por el ahorro y la inversión desde la reforma de 1984 hasta ahora. La parte de equidad se había concentrado por el uso focalizado de los recursos por el lado del gasto y no tanto por la recaudación. La reforma quería, en un principio, conseguir una mejora de la equidad sacrificando un poco el crecimiento y después del protocolo se vuelve a reconocer que la preocupación por el ahorro y la inversión es algo fundamental y se sacrifica lo que se quería lograr en equidad. Comparado el protocolo con la ley actual algo más de equidad hay. Hay que trabajar en el mal uso por la vía de posponer el pago de impuestos. En paralelo, las pymes quedaron mejor que con lo que había en la ley, con lo de renta presunta, el 14 pyme, y los que van a hacer el mayor aporte a la equidad son las empresas grandes.


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