La ley 18.502 de 1986 estableció un impuesto específico a combustibles el cual se aplica al consumo de gasolinas automotrices, petróleo diésel, gas licuado de petróleo de consumo vehicular y gas natural comprimido de consumo vehicular. El objetivo de esta norma fue aplicar dichos tributos para financiar la reconstrucción de caminos y carreteras producto del terremoto de 1985.

Desde su establecimiento, se ha mantenido la aplicación de este impuesto específico, respecto del cual se han introducido algunas modificaciones legales, como la ley 20.493 de 2011 que permitió establecer un Sistema de Protección al Contribuyente (SIPCO) ante variaciones de precios en los combustibles, estableciendo una separación de este impuesto en un componente fijo y otro variable, de tal forma de mitigar los efectos de alzas de precios que afectan al consumidor final.

Por otra parte, además del impuesto específico a los combustibles, estos se afectan también con el Impuesto al Valor Agregado (IVA).

Al respecto, a continuación se describirán brevemente los impuestos específicos a los combustibles actualmente vigentes.

El impuesto específico actualmente se divide en dos componentes, uno fijo y otro variable que se muestran a continuación:

Componente Base:
- Gasolinas automotrices: 6,0 UTM por M3.
- Petróleo diésel: 1,5 UTM por M3.
- Gas licuado de petróleo: 1,4 UTM por M3.
- Gas natural comprimido: 1,93 UTM por 1.000 M3.

Componente variable:
Al componente “base” señalado anteriormente, se le sumará o restará un componente “variable” que se determina en base al mecanismo indicado en la Ley 20.493 de 2011. Esta norma indica que el referido componente se calcula considerando las diferencias entre los precios de paridad en la importación con los precios de referencia superior e inferior calculados a partir del precio de referencia intermedio,  lo cual se determina semanalmente a excepción del gas natural comprimido para el cual se consideran los precios del gas licuado de petróleo para uso vehicular1.

La determinación del componente variable es publicada semanalmente por  el Ministerio de Energía, mediante Decreto Supremo.

Por otra parte, otros combustibles que se utilizan actualmente en el país y que no están afectos al impuesto específico al combustible son:

1.- Combustible para aviación (Jet A1, AVGAS).
2.- Biodiesel.
3.- Bioetanol.

Al respecto, es preciso indicar que el Biodiesel y el Bioetanol son combustibles orgánicos que se utilizan en combinación con los combustibles derivados del petróleo tales como el diésel y gasolinas automotrices. Por su parte los combustibles Jet A1 y AVGAS son utilizados en la industria aeronáutica.

Estos combustibles no están afectos al impuesto específico a los combustibles, pero sí al Impuesto al Valor Agregado (IVA).


1 El gas natural comprimido de uso vehicular es un combustible alternativo a las gasolinas y el diésel y es utilizado en Chile por unos 6.500 vehículos livianos, entre taxis y colectivos. Fuente: http://www.agnchile.cl/gas-natural-vehicular/