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José Yañez, Director  Centro de Estudios Tributarios, Facultad de Economía y Negocios, Universidad de Chile, Diario Estrategia

Lo anterior, en un contexto de menor dinamismo doméstico, un escenario internacional aún con vaivenes, y parámetros para la regla estructural inferiores a los utilizados en ejercicios previos.

Un máximo de 5% es lo que debiera crecer el gasto público en 2014, afirman economistas. El ajuste a la baja en las expectativas de crecimiento para este año, pasando de un rango de 4,5% y 5,5% previsto en marzo, a uno entre 4% a 5% en el último Informe de Política Monetaria (Ipom), sumado a menores perspectivas respecto del precio del cobre, que acumula una caída superior al 125% en el ejercicio, configuran un escenario algo más ajustado que el previsto para el desembolso fiscal, acorde con los parámetros que regidos por la regla estructural.
 
En tales términos, agentes consultados por ESTRATEGIA, consignan que la proyección para el metal rojo de largo plazo debiese corregirse de US$3,06 la libra a un nivel en torno a los US$3 la libra, al tiempo que para el Producto potencial los cálculos varían entre 4% y 5% (para 2013 se ubicó en 5%).
 
Gustavo Díaz, del Instituto Libertad, sostiene que el gasto fiscal “debiera expandirse del orden del 5%, puesto que la economía, en general, el próximo año no va a escalar más que eso”. Estima un valor del cobre “en US$3 la libra, inferior al valor utilizado en presupuestos anteriores” y un PIB de tendencia “entre 4% y 5%, en función al ascenso de la productividad, que en 2014 esperamos que ésta suba en alrededor de un 1,5%”.
 
José Yáñez, de la Universidad de Chile, proyecta que un crecimiento cercano al 4% para el erario del ejercicio entrante, e “incluso un poco menos”, precisa.  Esto, debido la menor  “cotización del cobre en lo sucesivo”, la cual, acota, tendría que considerarse en los US$2,95 la libra para el largo aliento.  En cuanto al Producto tendencial, estipula un 4,5%, amén “del contexto internacional no tan auspicioso como años anteriores”, explica. “Es una de las restricciones más importantes que hay que tener en la mira”, recalca.
 
Alejandro Fernández, de Gemines, sugiere que el desembolso público  no tendría que ascender  más de 4,5%”.  Consigna que al precio de referencia del mineral y el Producto potencial,  “deberían ser algo inferiores que los que se usaron en 2012”. Para la primera variable, plantea US$ 3 la libra; para la segunda, en torno a 4,7%.
 
¿Hacia un Balance?
 
Díaz comenta que en términos estructurales, este año “vamos a terminar con un déficit del 1%”, y prevé que “hasta 2015 o 2016 no llegaremos a un equilibrio”.  En esa línea, indica que “lo más probable es que las presiones por el crecimiento del gasto del Presupuesto 2014 sean fuertes, y eso va a significar recurrir a algún tipo de endeudamiento”, agregando que “si Michelle Bachelet es elegida presidenta, es posible que el desembolso se eleve de manera significativa para satisfacer todas las demandas y promesas sociales que ha comprometido”.
 
Yáñez, por su parte, insta a seguir las recomendaciones internacionales, señalando que “debiéramos avanzar lo más rápido posible a un presupuesto equilibrado en una primera etapa, y más adelante volver a la idea de tener un pequeño superávit en el erario estructural”. 
 
Opinión compartida por Fernández, quien subraya la conveniencia de transitar  “hacia un equilibrio estructural en los próximos cuatro años, de manera gradual”, reduciendo el déficit en razón de  25 puntos base cada ejercicio. Con todo, advierte que no habrá “ambiente político para avanzar en esa” dirección.

 

 


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